Las oportunidades y miedos que suscita en Perú la firma de un Tratado de Libre Comercio con China quedaron plasmados hoy en la accidentada visita que Jack Ma, el hombre más rico del gigante asiático, realizó hoy al emporio textil limeño de Gamarra.
Ma, que se encuentra en Perú para participar en la reunión del Consejo Consultivo Empresarial del Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC), acudió a Gamarra para un encuentro con pequeños y medianos empresarios textiles para explicar las bondades de Internet para fomentar el comercio exterior.
Sin embargo, a su llegada al popular mercado de la capital peruana, el multimillonario se encontró con una veintena de personas que protestaba airadamente contra los tratados comerciales que Perú negocia con China, a los que culparon de dañar gravemente el empleo en el sector textil local.
Mientras los manifestantes gritaban consignas como "¡Que se vayan los chinos!" y "¡No a la ropa china!", el perplejo Ma trató de explicar en inglés a los comerciantes de Gamarra cómo el comercio electrónico permite vender en el exterior con bajo coste y desarrollar nuevos empleos.
Sus palabras fueron acogidas con desconfianza e incomprensión por parte de los enojados empresarios.
"Sólo quiero ayudarles a vender en el exterior, porque si uno no vende fuera, los productos exteriores entrarán en el país", se esforzó un sorprendido Ma.
Gamarra se ubica en el corazón de Lima, en el popular barrio de La Victoria, y ocupa una veintena de manzanas en la que cientos de empresarios se dedican exclusivamente a la confección y venta de todo tipo de textiles.
La ministra de Producción de Perú, Elena Conterno, que acudió con Ma a la presentación, trató de calmar los ánimos señalando que la intención del Gobierno no es debilitar, sino defender, los intereses de la industria peruana y que por eso quiere impulsar el comercio electrónico para que los textiles de Gamarra "inunden el mundo".
Precisamente para impulsar la entrada de la ropa peruana al exterior, Ma, fundador y propietario del portal de comercio electrónico Alibaba, que factura 2.000 millones de dólares al año, anunció la apertura de una versión en español de su reconocido negocio para que los empresarios peruanos puedan penetrar en Asia con mayor facilidad.
Perú y China están en la recta final de la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral, cuya "feliz conclusión" anunció hoy el presidente Alan García, aunque no está claro que vaya a firmarse durante la visita de Hu o en la Cumbre de Líderes de APEC que se celebrará en Lima los próximos días 22 y 23 de noviembre.
Las negociaciones para este acuerdo, que es apoyado de manera entusiasta por el Gobierno y por asociaciones de exportadores, han tenido escollos debido al interés peruano de salvaguardar el sector textil y la negativa china de liberalizar completamente el mercado agropecuario.
Mientras que los representantes peruanos, encabezados por la ministra de Comercio Mercedes Aráoz, insisten en que el tratado con China incluirá medidas para proteger el sector textil peruano, ni los pequeños empresarios textiles ni la oposición política confían en estas medidas.
Asimismo, algunos observadores denunciaron que el Gobierno peruano no había insistido en liberalizar todos los aranceles en materia agrícola y que había aceptado rebajas en la protección arancelaria para el textil peruano.
China es el segundo cliente comercial de Perú desde 2004 y en 2007 el país asiático compró el 11,6 por ciento de las exportaciones peruanas por un valor cercano a los 2.500 millones de dólares, según datos oficiales.
Tras la accidentada presentación, que el millonario oriental atribuyó a una confusión sobre su presencia en Gamarra, Ma aún tuvo tiempo de dar una nueva recomendación a los enardecidos empresarios: "no tengan miedo al desafío, pues si uno no toma la oportunidad, esta será aprovechada por otros".
fuente: Lima (EFE)
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